Tras la reforma de la Ley Electoral, aprobada el pasado mes de enero, las formaciones políticas que no tengan representación parlamentaria en ninguna de las Cámaras en la anterior convocatoria, necesitarán la firma, al menos, del 0,1 % de los electores inscritos en el censo electoral de la circunscripción por la que quieran presentarse. Ningún elector podrá prestar su firma a más de una candidatura. (
art. 169.3 LOREG).
En la práctica supone que el Parlamento se convierte en un monopolio de los grandes partidos y una seria limitación para los partidos y agrupaciones minoritarias.
La iniciativa
www.yoavalo.org pretende poner en contacto a la ciudadanía con las opciones minoritarias para salvar este nuevo escollo. El aval no es un compromiso de voto, pero es una manera de mantener la libertad en nuestra sociedad.