viernes, 17 de enero de 2020

COMPARECENCIA

Como el obrero que no puede dar más golpes
y la maza se le cae de las manos,
y resopla, y seca el sudor
y dice que mañana irá al médico.

Como el mecánico que no puede ya
ajustar más tuercas y la llave
inglesa se le hace un mundo
y pide días de baja para su corazón.

Como el atleta en la recta final
de su carrera que pretende
los cien y sólo cumple veinte
y siempre bajo dopaje.

Así me ocurre a mí,
que cada día me levanto
manifestando la sonrisa
y pienso a veces que no llego
al último golpe, la última tuerca,
la recta final.

Por si hay muerte después de la vida.

(Vida parte, 2. Esdrújula Ediciones, 2019)

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