jueves, 8 de diciembre de 2011

REFLEXIONANDO LA VEJEZ

Reproduzco en este post el que corresponde a Tradux, de Antonio Carrillo Tundidor, donde reflexiona sobre "El refugio donde los ancianos se vuelven niños", con estas palabras:


Todos seremos huérfanos. Y todos morimos solos; nadie muere por nosotros. La consciencia es inmisericorde en esto. La vida tiene mal pronóstico: es un estado siempre transitorio. Y, con los años, el cuerpo acusa el desgaste de la lucha. Vivir no es fácil, y lo normal es llegar a la meta muy cansados. Pero, entonces, el alma encuentra refugio en el recuerdo de unas manos grandes que cortaban el pan. Nos recordamos de niños, volvemos a una calle que ya no existe como quien regresa al nido. Y nos llega como un arrullo el recuerdo de unos olores y sonidos reconfortantes, casi olvidados. (leer más)


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